REPOSO EN DIOS
como niño feliz. Estoy cansado
de llegar y sufrir que no he llegado
y se acaban las horas de mi plazo.
Déjame que repose, que tu abrazo
me nutra de Ti mismo disfrutado
en firme confianza, reclinado
en el nido caliente de tu brazo.
Déjame que dibuje Tu sonrisa
en el filo mordiente de mi prisa
y llegue siempre al reino del cariño.
Déjame darte mi sencillo asombro
y cultivar mis sueños en tu hombro
con el gozo filial de ser tu niño.
