31/12/20

NAVIDAD

 GRACIAS MADRE

 

Tu corazón, tus ojos, tu cintura

acogen la llegada del misterio.

Esclava en el divino cautiverio,

se hace nido de carne tu clausura.

 

En tu sangre de niña se inaugura

un fluir -río tierno- de salterio.

Fértil en soledad de monasterio,

va creciendo la luz de tu figura.

 

Madre de amor y virgen prodigiosa,

te abrirás en el alba, Niña rosa,

y alumbrarán tus pétalos al Niño.

 

Serán cuna tus brazos maternales;

tus pechos, amorosos manantiales;

y Dios florecerá con tu cariño.