NAVIDAD EUCARÍSTICA
mi Dios enamorado se confía.
“Este es el Cáliz de la Sangre mía”,
y llega Dios al Cáliz que bendigo.
Es el Amor tan pobre y tan amigo
que se hace Navidad-Eucaristía.
Y, otra vez, en temblor de noche fría.
indefenso y feliz nace conmigo.
Hogar de Navidad en cada Misa
que llega mansamente en la precisa
llamada de mis labios sólo humanos.
He de vivir, establo de ternura,
para acoger a Dios en la aventura
de nacer sin cesar entre mis manos.