Testigo del rosal, la fresca rosa
habla la luz de la raíz oscura.
Sencilla floración de la hermosura
que agradece la savia silenciosa.
Así tu corazón de fe dichosa
debe ser flor de transparencia pura.
Hablar de Dios con cálida ternura
como habla del rosal la fresa rosa.
Porque el amor sencillo reverbera
divina y misteriosa primavera
que testimonia el manantial interno.
Queda aroma volando con la brisa;
queda color de rosa en la sonrisa
que habla de Dios y de su Amor Eterno.
