SER TESTIGO DE JESUCRISTO
Firmeza en la verdad saboreada.
Cultivo del afecto confidente.
Jesús en todo, tan sencillamente,
como en la flor la luz de madrugada.
Virtud humana nunca disfrazada.
Virtud divina siempre sonriente.
Paz -NORTE, SUR, ORIENTE Y OCCIDENTE.
Corazón generoso en la mirada.
No llevar, al andar mucho equipaje.
Saber a donde me conduce el viaje
y compartir con todos pan de trigo.
Nunca pensar que valgo más que alguno.
Poner cara de harto cuando ayuno.
Esto, no más, entraña ser TESTIGO.
