SÓLO DIOS
Mi razón me descubre tu existencia
y en la certeza viva de que existe
descansa mi pobreza.
Sólo Tu, Ser sin limites, me bastan
para alcanzar sosiego.
Sólo Tú me deleitas al pensarte.
Sólo Tu me consumas al amarte
con cuanto soy y tengo.
Tú me sustentas
como si estuviera en tu seno materno.
Metafísicamente razonado;
metafísicamente confiado;
metafísicamente poseído por Ti
para decirte que te quiero.
Mi yo, los seres, todo el universo,
recogido en mis manos,
es la ofrenda
que desearía entregarte toda pura.
Desearía, Señor porque me tiembla
el pulso al levantarte de mí mismo.
Desearía quedar, sin mí, Contigo:
ser sólo una palabra o una frase
de sílabas ardientes e invisibles;
“Gracias, Señor, Amor, Soy sólo tuyo”.