29/11/20

POEMAS SOBRE EL SACERDOCIO

SOY SACERDOTE   

III


¡Enamorado! Sólo enamorado;

lo demás brotará como las flores.

Inventaré sencillos ruiseñores

y cantaré la paz de tu reinado.

 

En andas del amor, tan levantado

que alcance el corazón de tus fulgores

y desde allí recoja los clamores

del hombre triste, oscuro y maltratado.

 

Ser sacerdote tuyo, Jesucristo

es decir que estás vivo y que te he visto

resucitado permanentemente.

 

Es esculpir alegre, poco a apoco

la dicha misma de volverme loco

por Ti, Señor, por Ti, mi Confidente.

 

(Fiesta de San Juan de Ávila 1990)