30/12/20

NAVIDAD

 NAVIDAD DEL SACERDOTE

“María…le reclinó en un pesebre” (Lc.2,7)

 

Sobre el altar, pesebre navideño.

Te reclino, Señor, como María.

Feliz en el asombro, cada día

adoro más tu Cuerpo tan pequeño.

 

Para darte calor pongo mi leño

rebelde contra el fuego todavía.

Espero que tu Sol-Eucaristía

prenda la llama del amor que sueño.

 

Eres bueno, Señor. Yo te convoco

y vienes a mis manos y Te toco

recién nacido en Navidad sumisa.

 

Quiero vivir sintiendo tu latido,

Eucarístico Niño desvalido

que naces sin cesar en cada Misa.