MARÍA NOS “PRECEDE”
como el alba vistiendo los caminos.
dando calor a la esperanza viva.
Tu Corazón recoge las plegarias
del resto de Israel que se concentra
en tu carne de Virgen Nazarena.
Nos “precedes”: nos abres la mirada
del rostro del Señor que está Contigo.
Nos arropas con El, como la nieve
con silencio blanquísimo de altura.
Eres adviento, territorio manso
donde la Paz se acerca de puntillas.
Cuanto besan tus ojos, se convierte
en Belén de hermosura sencillísima.
Por eso los sencillos te acompañan:
Ángeles exultantes y Pastores.
Magos que vienen en camellos altos
prendidos a la estrella regalada…
Y José sosegando tus latidos
para que nazca de tu rosa pura
el capullo de Dios, sin sobresaltos.
Nos “precedes”: Te das testimoniando
Navidades que alumbran nuestra noche.
Gracias. ¡oh Madre! Junto a Ti la vida
es un hogar hacia el Hogar eterno. .