“…PORQUE DIOS ES AMOR…” (Jn. 4,8)
Los seres son historias encendidas
por el Amor, para el amor nacidas,
y sólo cuando amamos lo advertimos.
A veces, tan inhóspitos vivimos,
que hasta las ansias de vivir, rendidas,
se convierten en ásperas subidas
hacia la noche donde nos hundimos.
Pero la noche se hace “Noche-Buena”
cuando la carne del Amor estrena
el gozo confidente de ser Niño.
Es posible cantar sobre la nieve
al contemplar Su Corazón, tan leve,
hecho lumbre reciente de cariño.
