A SAN JUAN DE LA CRUZ
Gracias por los poemas que escribiste.
Gracias por las hogueras que fundiste.
Gracias por las palomas que salvaste.
Con dejarte alumbrar, nos alumbraste.
Con dejarte perder, nos descubriste.
Con dejarte morir, nos reviviste.
Con dejarte clavar, nos desclavaste.
Juan de la Cruz, amigo, hoy nos agobia
otra noche arrogante sin estrellas
que desea enterrarnos en la nada.
No te vayas del cielo de Segovia.
Imprime tus poemas y tus huellas.
Adviértenos su cálida mirada.
(Pregón IV Centenario)