DIOS Y LOS NIÑOS
niños en tu palabra, tierno abrigo;
niño el gesto sencillo que Contigo
se hace sencilla vida enamorada.
Madre niña que nutre tu llegada
con sangre de azucenas y de trigo.
Apóstoles que juegan gozo amigo
y, como niños, besan tu pisada.
En busca de los niños, viaje a viaje,
tachonabas con niños el paisaje
huérfano de niñez y de cariño.
Y para eternizar la primavera,
en crudo invierno como flor primera,
sencillamente Te naciste NIÑO.
(En Navidad y siempre Dios nos quiere sencillos: "En verdad os digo: quien no recibe el Reino de Dios como un niño, no entrará en él" Lc. 18,17)