15/1/21

POEMAS A DIOS

POSEÍDO POR DIOS

 

Háblame desde dentro, poseyendo

mi sangre, mi alegría y mi tristeza.

Recorre la mansión de mi pobreza

y alúmbrame de Ti manuscribiendo.

 

Enano todavía, voy creciendo

nutrido felizmente en la certeza

de saber que me donas tu riqueza

incluso si me dejas padeciendo.

 

Te doy mi pobre ser sin condiciones;

cuartilla en blanco, todas mis mansiones

se abren a Ti para que estés presente.

 

Rafael Matesanz tengo por nombre,

pero quiero llamarme: Libre Hombre

poseído por Ti perpetuamente.

 

(Dios poseyéndonos nos hace libres:

- Fe disfrutada en la gracia

- Fe exuberante en la pobreza

- Fe redentora en el dolor

- Fe que escucha la voluntad divina sin condicionarla

- Fe como libertad suprema y perfecta)