POSEÍDO POR DIOS
mi sangre, mi alegría y mi tristeza.
Recorre la mansión de mi pobreza
y alúmbrame de Ti manuscribiendo.
Enano todavía, voy creciendo
nutrido felizmente en la certeza
de saber que me donas tu riqueza
incluso si me dejas padeciendo.
Te doy mi pobre ser sin condiciones;
cuartilla en blanco, todas mis mansiones
se abren a Ti para que estés presente.
Rafael Matesanz tengo por nombre,
pero quiero llamarme: Libre Hombre
poseído por Ti perpetuamente.
(Dios poseyéndonos nos hace libres:
- Fe disfrutada en la gracia
- Fe exuberante en la pobreza
- Fe redentora en el dolor
- Fe que escucha la voluntad divina sin condicionarla
- Fe como libertad suprema y perfecta)
