CRISTO ME LLAMA
algo con que llenar mi corazón
alguien me dio su mano
y me acercó al amor.
Mirando a CRISTO
mi vida toda arde
en deseos de entrega.
Su mirada sencilla
de pobreza abierta
siembra en mi alma
emociones desconocidas.
Su sonrisa
empapa mi sonrisa
de generosidad.
Mis problemas
se empequeñecen
mirando a CRISTO
respirando la paz de su ternura.
Junto a El
caben en mí
horizontes de entrega.
Me urge AMAR:
llenar mi corazón
con todos los niños sin padres,
con todos los ancianos sin hijos,
con todos los pájaros sin alas,
con todos los arroyos sin agua,
para ser:
Madre,
Hija,
Alondra,
acequia…
Junto a EL me siento
capullo que se abre
y se convierte en rosa
para dar:
aroma y calor.
Junto a EL
mi corazón es corazón
y late,
navega mares de luz.
Junto a EL
mis pies se hacen alas
para volar y servir
en todos los rincones de la tierra,
hasta alcanzar para todos
el hogar de Dios.
(poema regalado por Ana María Hernando García
a Rafael Matesanz)
(Una vida sin Religión es como una barca sin timón)