de donde mana mi color de sombra.
Limpia mi corazón que no se asombra
de tu presencia viva y trasparente.
Pon al trozo de leño incandescente
en mi boca que gime y no te nombra.
Paséame como si fuera alfombra
que te besa en la planta humildemente.
Quiero ser tuyo cuando estoy despierto
y tuyo cuando el sueño me penetra;
tuyo cantando y tuyo lastimado.
Cultiva Tú los surcos de mi huerto
y siembra tu Palabra letra a letra
hasta que nazca verso enamorado.
