como nace la flor en primavera.
Antes de ser imagen de madera
eras estrella, corazón y fuente.
Andabas vivísima en la mente
de un artista con alma prisionera.
Te hiciste en sus entrañas volandera
y naciste en sus manos lentamente.
Cuando la luz se arrodilló a tus plantas
y te llamaron Madre las gargantas
de carne de esmeralda y piel de armiño,
el artista, contigo entre las manos,
inundado de gozos sobrehumanos
se durmió en tu mirada como un niño.
