Gozo inmenso que fluye silencioso
del manantial de amor que me sustenta.
Gozo de ser cariño que alimenta
cada detalle fértil generoso.
Gozo inmenso que salva del acoso
que la sombra malévola se inventa.
Gozo inmenso que da sin llevar cuenta
del dolor que se inmola jubiloso.
Gozo inmenso de fe que transfigura
el vuelo de la rosa y su hermosura
hasta fundir el corazón del hielo.
El mismo Dios. Amor, Tres veces Santo
que llena el ser con su divino encanto
y alumbra tierra con fulgor de cielo.
