Pensar en Ti; decirte me reclino
en tu Presencia de silencio ardiente
es llenar de sentido transcendente
las luces y las sombras del camino.
Vivir de Ti: Tóma el pan y vino
hechos tu Carne y Sangre felizmente
me convoca a sentir gozosamente
mi paraíso de filial destino.
Sólo Tú me respondes cuando llamo
al misterio del ser en ese tramo
de oscuridad que nubla mi camino.
Sólo siento la paz, cuando tu Nombre
besa por dentro mi raíz de hombre
y en Tu Verdad Eterna me reclino.
