Nada me turba, si tu Amor me nutre.
Has llegado a mi vida y me has hablado
de unas cuantas locuras nunca oídas…
Me has dicho que las flores y los ríos,
los cardos, las ardillas y los niños…
me estaban esperando…
Esperaban miradas de mis ojos
para encenderse y decir que me amas,
que me pides
presencia de cariño recibido de tus manantiales;
que me pides
cariño disfrutado por mi sangre dando fertilidad a mis quehaceres;
que me pides
cariño compartido que redima de sombras acechantes…
Nada me turba, si tu Amor me nutre.
Porque he nacido para estar presente
en los inviernos del dolor humano
y mitigar su frío con mi débil aliento.
Aliéntame Contigo y nuestro mundo
notará que estás cerca.
Se alejarán los miedos de la Nada y yo seré misión.
Misión de Vida.
Misión de Paz, de Amor y de Alegría.
Nada me turba, Dios, si Tú me nutres.
