Dame manos de artista para hacerte
una ermita de gozo y alabanza.
Dame sotos de nieve y esperanza
en el paisaje de mi carne inerte.
Dame luz en los ojos para verte
cuando la noche del dolor avanza.
Cúbreme con tu manto de bonanza
cuando anide en mis células la muerte.
He de salvar al niño de mi tierra.
He de prender la hoguera de la sierra.
He de escribir con sangre mi camino.
He de vestir de trigo mi barbecho.
He de encender estrellas en mi pecho.
He de ser más humano y más divino.
