7/8/21

JESUCRISTO

 


Aprendiste el idioma que me alumbra

a nivel de mi carne limitada.

 

Quisiste hablarme en cercanía de Amigo.

Te hiciste hombre para que mis ojos

evidenciaran tu cariño inmenso.

 

Y llegaste callado, de puntillas,

en vasija purísima de Madre.

 

Y Te quedaste permanentemente

hablándome en silencio-Eucaristía.

 

¡Gracias, Jesús! ¿Por qué, si sólo tengo

un manojo de sombras que ofrecerte?