¡Dios…..!
Todo es plenitud en mí, cuando Te nombro.
Se revela mi origen en tu Nombre
y en tu Nombre descansa mi futuro
como si fuera un niño
que en regazo materno se reclina.
Es paraíso, para mí, tu Nombre.
Todo en Él se me da:
en cada ser creado, enorme o diminuto,
me miras y me besas con detalles.
Todas las criaturas
son armonía y luz que me proyectan
tu Ser-Verdad-Amor- sobreexistentes.
¡Oh Dios! ¡Oh Dios!
¿Qué puedo darte, envuelto, como estoy,
por tu Luz encendiéndome?
Sólo Tú me liberas de mí mismo,
asediado y oscuro, en las preguntas
que desbordan mi ser, si Tú Te ausentas.
Y Te ausentas, a veces, para darme
consistencia de fe, temple de “amigo”
que busca, apasionado, Tú presencia.
Gracias, ¡oh Dios! me siento afirmación
de tu Verdad viviéndome en silencio.
