No me dejaste solo, me envolviste
en la Iglesia-Familia que fundaste.
En Ella me alimentas y me educas.
En Ella me restauras y me curas.
En Ella Te me das como una madre.
Estás vivo en la Iglesia, Jesucristo:
Con la fuerza divina del Espíritu
me confirmas y alumbras infalible.
Que viva y ame el aire de esta casa:
Iglesia-Hogar, en todos sus detalles.
