2/9/21

ALEGRÍA DE SER HIJO DE DIOS

 

Mi alegría filial no se estremece

por sombras de pobreza y de pecado.

Dios en mi Padre. Vivo sosegado

en su regazo que me abriga y me mece.

 

Sólo pensar en El, rejuvenece

mi corazón feliz alborozado.

Estoy -lo testifico- enamorado

de este Dios que me nutre y me florece.

 

Con Dios lo tengo todo. Todo es mío:

mío el paisaje, mío su rocío,

mía la sonda que a su amor me guía.

 

Dios es Amor y, cuando en El se habita,

la sangre se hace lumbre manuscrita

con sílabas ardientes de Alegría.