19/9/21

EL CIELO ES MI CASA

 

Señor, que siempre sepa que voy

de camino

porque el cielo es mi casa

y no estoy todavía en él.

 

Tú, aquí en la tierra sólo estás presente

en la cámara oscura de mi fe.

Las criaturas son su leve reflejo

de tu mirada

y la cercanía de tus Sacramentos

confiriéndome el latido de tu ser: la gracia

no suponen la visión “cara a cara”

de tu Plenitud.

 

Me duele el velo que oculta tu Rostro.

Nada satisface mis ansias;

todo dista de mi corazón

sin tu Rostro.

 

La temporalidad de las cosas me

sugiere tu eternidad;

la limitación de los hombres

me alza a tu inmensidad.

 

No es mi casa la tierra, Señor;

mi casa es el cielo

y todavía no estoy en mi casa

Custodia mi caminar

para que no me extravíe

ni olvide que soy peregrino

hacia mi casa -el cielo- que

es tu casa.