27/10/21

CARTA EN VERSO DE FE 2

 

Y de la vida humana que discurre

atestiguando el tiempo en nuestras calles,

hay pocas novedades que contarle:

los niños, como siempre, son reflejo

de los ojos de Dios que ahora contempla.

 

El corazón del joven busca lunas

de verdad desnudísima y mordiente,

pero a veces, tan frívola, que planta

árboles sin raíces de esperanza.

 

La madurez vacila entre dos ríos:

uno turbio rugiendo en sus entrañas

bullir de redes grávidas de algo;

el otro transparente y silencioso

como nuestra ciudad, de pesca humilde.

 

Y los ancianos alzan sus plegarias

y lavan su cansancio y sus errores

a los pies de la Virgen, como siempre:

ya sabe que su nombre de Fuencisla

reverdece poemas en la sangre.

 

De sus fieles amigos era

ágil pluma indicando las estrellas

o anciano paso por las calles hondas,

le diré que le viven todavía

y le coronan con laureles nuevos:

su memoria perdura en su palabra,

acaso en su plegaria y en su hondura:

son más buenos, mejor, somos más buenos

más segovianos cuando está presente,

y también más poetas y más niños.

 

(Carta en verso de fe

 para que llegue a Don Luis, Segovia 1972)