30/10/21

CARTA EN VERSO DE FE 4

 

Sigo bebiendo el agua transparente

del manantial aquel de entre la nieve.

Sigue mi soledad llamando al hombre

a descubrir su carga de infinito.

 

Revelo ruiseñores y palomas

en el quebrado anhelo de su hastío.

Cuando anochece, cuando muere el árbol,

cuando el gris de ciudad se intensifica,

cuando callan los niños y los pájaros,

cuando las sendas de la vida pierden

su color de certeza hacia el destino…,

pronuncio Su Palabra redentora

en horizontes místicos de lilas

para que abran sus ojos a lo eterno.

 

Desearía ayudarles a saltar

desde el miedo creciente de la tierra

a Su Ciudad de amor y de alegría.

 

Desearía nutrir con la esperanza

el crecer necesario de su tiempo:

hacerlos árbol hacia el aire pleno,

hacerlos río en busca de sus mares.

 

 (Carta en verso de fe 

para que llegue a  Don Luis, Segovia 1972)