Necesito escudero amigo Sancho,
sobre el paciente lomo de un pollino.
De corazón sencillo y cuerpo ancho
que derrame su paz en el camino.
Creo en el asno, Sancho, en sus ojazos,
relicarios de estrellas y de cielo;
en sus vastas pezuñas como lazos
para hermanar el aire con el suelo.
ingenua de tu alma refranera.
Me duele tanta prisa, tanta urgencia
hecha nudo en la sangre prisionera.
Sembraremos refranes en la tierra
para que broten flores de alegría.
Nuestra lucha será contra la guerra
que roba el tierno pan de cada día.
Juntos avanzaremos por la vida
buscando la ventura de la muerte;
mas no tiembles, la muerte es una herida
que en eterna amapola se convierte.
Tú lo sabes, pues dices cosas serias
vestidas de humildad y de proverbios.
Tú sabes que se alejan las miserias
cuando el humor serena nuestros nervios.
Dame la mano, amigo Sancho Panza,
para que aleje la melancolía.
Si he de salvar, Quijote, la esperanza
necesito coraza de alegría.