16/12/21

SILENCIO DE MARÍA ENCINTA

 


¿Qué silencio tallaba tu sonrisa,

Virgen de la humildad y la ternura?

¿Qué sencillez vestía tu hermosura

de luz materna, cálida y precisa?

 

¿Qué gracia en vuelo como mansa brisa

sostenía la paz de tu figura?

¿Qué verso de tu sangre clara y pura

imprimía tu voz de poetisa?

 

Hablabas sin hablar, Virgen María;

sólo con ser vasija confidente

donde Dios anidaba complacido.

 

Tu corazón de Madre florecía

la Palabra de Dios, calladamente:

sólo al ritmo del beso agradecido.