19/1/22

MAGNIFICAT PERENNE

 

Perdona que Te hable, Padre mío:

el asombro supera mi ceniza.

Hallé motivo en tu querer eterno,

en tu beso creante

que pronuncia mi ser de criatura.

 

Quisiera ser Magnificat perenne.

Quisiera dar mi sangre manuscrita

en latréutico verso.

Quisiera acontecer amaneciendo

tu Nombre en cada hombre.

Quisiera convocar al universo

en sálmica alabanza.

 

Perdona mis anhelos ambiciosos

porque me sé manojo de penumbras.

Mas tallaré mi vida agradeciendo

tu Verdad creadora y nutridora.

 

Eres Origen mi origen. Eres

Plenitud sobre el tiempo y el espacio.

Ninguna voz acierta a describirte

porque superas todas las palabras.

 

Pero tengo que hablar balbuceando

el misterio asombroso de tu Ser.

Aunque nombre la luz de tu mirada

y enfríe el beso permanente y puro

que das a cada ser.