Todo el Amor que eres se concentra en un Niño.
Señor, naces pequeño para salvar lo nuestro.
Queremos ser alumnos de Ti, Niño Maestro
que haces carne la Luz a fuerza de cariño.
Y queremos quererte con blanco desaliño,
compartiendo lo “mío”, lo “nuestro” con lo “vuestro”
hasta que cante libre el corazón y el estro
llueva en la tierra copos vistiéndola de armiño.
Señor, amas tan dentro, tan vertido en el hombre
que es fácil la ternura pronunciando tu Nombre
y es fácil la esperanza mirando tu figura.
Navidad en el cielo del Amor Infinito;
Navidad en la tierra del Amor manuscrito
por la pluma de Dios que firma su locura.