Busco tu Luz, Señor, en el guijarro
opaco de mi ser sin Tu Presencia.
Intuyo tu cariño en esta urgencia
de quererte querer desde mi barro.
Verso que hiere y llora su desgarro
me escribo y Te suplico transparencia.
Sin Ti no sé vivir, porque Tu ausencia
llena de sombra mi doliente tarro.
Señor, yo creo en Ti; mas no me basta
saber que eres el Eje y el Sustento:
he de gozar la nieve de tu cumbre.
Embístame la furia de tu asta.
Arrástreme la garra de tu viento.
Incéndieme la llama de tu lumbre.
