Como allí en Betania
a la sombra de tu gran amor,
feliz se vivía en silencio,
y sólo se oía sereno y amable
el eco vibrante de tu dulce voz.
En esta Betania pequeña
lugar silencioso y lejano
donde Tú descansas y vives,
a golpes de amor,
descansamos de la dura brega
y Contigo estamos
aprendiendo lecciones
semillas de amor y de vida
que renuevan desde dentro el alma,
poniendo ilusión.
Una canción saltarina y alegre
una palabra dicha a pleno sol,
una sonrisa que se abre gozosa,
pone en el ambiente de hogar el calor.
Se olvidan las penas
y no hay egoísmo
se piensa en el otro
se le hace feliz;
como Pedro aquel día
en el monte…
diría también…
Hagamos tres tiendas…
¡Qué bien se está aquí!
Con María, con Marta,
con Jesús, con Lázaro…
con los que llegamos
en busca de Ti.
