25/7/22

LABRIEGO EUCARÍSTICO

 



 

Abres la mano con la reja dura.

Ahuecas las entrañas de la arcilla.

Plantas en ella cálida semilla

y el beso de la lluvia la madura.

 

Va naciendo la espiga en aventura

peinando al viento y a la luz que brilla.

Tus manos se hacen oración sencilla

para segar, cantando, su bravura.

 

Sabes que el trigo limpio de tu era

encenderá la nueva primavera

en el Altar de amor sacrificado.

 

Y tú mismo comulgas la alegría

de recibir a Dios Eucaristía

por tus manos labriegas cultivado.