Sólo el amor me yergue de la nada.
Sólo el amor, desde Tu amor, me llena.
Sólo el amor refresca tanta arena
del corazón, mi playa desusada.
Amando soy inicio de alborada.
Amando suelto la servil cadena.
Amando escucho la canción que suena
en el silencio de la luz alzada.
Desde Tu Amor me siembro en el paisaje,
mi corazón se ondula en oleaje
de latidos de paz agradecida.
Hazme perenne manantial de amores
para regar los cardos y las flores
que salen al encuentro de mi vida.
San Pedro de Cardeña - 2 - Enero -1987