3/11/22

INITIMIDAD MONÁSTICA

 



 

Hospedarme en tu Seno

para vivir tu Vida íntimamente.

 

Estar en el silencio, en que me hablas

confidencias que alumbran mi existencia.

 

Recolectar, en soledad Contigo,

los profundos secretos de las cosas,

su mirada hacia Ti.

 

Sólo amarte, Señor. Sólo decirte,

libérrimo y feliz, que soy tan tuyo,

que he olvidado hasta el lastre de mi nombre.

 

Amar, ¡Amor!, amar, amar: quedarme

transustanciado en el amor que nace

de tu Ser, que es Amor y que es Origen.

 

¡Oh dulce monasterio, donde nadie

altera la pureza del encuentro!

 

¡Oh penumbra que alumbra las entrañas

con la luz de tu Rostro descubierto!

 

¡Oh soledad hermosa como templo

donde Dios se aproxima en confidencia!

 

¡Oh silencio que viste la Palabra

desnuda del amor que se transfunde!

 

Vivir en Ti, Señor, sentirme envuelto

por tu perdón, por tu misericordia,

por el aire que besa mis pulmones

y nace de tu aliento…

 

Y yo, sobrevolando mi estatura,

ser amor sólo, para Ti, por siempre…