Nos yergue la esperanza. Somos hijos
de tu promesa en carne de misterio.
Habitamos la luz del nuevo día
en la comunidad de corazones.
Cuando anochece, cuando muere el árbol
cuando el gris de ciudad se intensifica,
cuando callan los niños y los pájaros
su color de certeza hacia el destino…
Nos llama tu Palabra redentora
“Viático de paz y de esperanza”
Saltamos desde el miedo de la tierra
a tu ciudad de amor y de alegría.
(Ágape IX, primer premio Toledo 8 de junio de 1971) )
