Queremos responder a tu Palabra
nuestra palabra-carne y nuestra sangre.
Florecemos la vida cotidiana
destellando jardines en la entrega.
Somos el niño que se lleva en andas
de cera inmaculada y luminosa.
Somos el joven que enardece auroras
en su río de sangre derramada.
Somos el padre que ilumina al hijo.
Somos la madre que en silencio arde
a la llama del hogar con su sonrisa.
Somos granada espiga en el anciano
que se duerme en el seno del ocaso.
Somos carne de fe. Somos palabra.
Somos amor sencillo: Eucaristía.
(Ágape X, primer premio Toledo 8 de julio de 1971)
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