26/12/22

NACES POR MÍ SEÑOR EN EL ALTAR

 

 


Siempre naciendo, Dios, siempre llegando

en el pan que florecen mis sudores.

Te haces Carne blanquísima de amores

y Te das blancamente alimentando.

 

Espero que me digas cómo y cuándo

debo morir para salvar las flores.

Contigo sé que existen ruiseñores

en el umbral de mi dolor cantando.

 

Siempre naciendo, tan sencillamente

que Te siento nacer, como se siente

el beso de la luz cuando abre el día.

 

No dejes de nacer. Haz que te abra

mi corazón, mi sangre y mi palabra,

sacerdote feliz, Eucaristía.