“Y el Verbo se hizo carne” (Jn. 1, 14)
Dios es de carne, de dolor temprano;
de noche iluminada por la nieve;
de cariño de Madre, denso y leve;
de pan de hogar y de José cercano.
Dios es Palabra que nos da la mano;
silencio que nos canta y que nos llueve.
Dios es Amor y tanto, que se atreve
a pronunciarse corazón humano.
Dios es un niño desvalidamente,
un llanto calidísimo y reciente
enjugado por ángeles- pastores.
Dios es el alba diminuta y bella,
la sonrisa dormida de una estrella
que vela, para dar, sus resplandores.
