30/12/22

TIERRA QUERIDA Y ESCUCHADA

 



 



Contigo dentro, Dios de tierra viva,

es posible la paz y la campana.

Alondra en vilo, nuestra carne humana

supera al peso de la tierra esquiva.

 

Nuestra mirada, luz contemplativa,

descubre al ser, a su palabra llana.

Se alza con él desde la flor temprana

como abeja que besa cuanto liba.

 

Porque Te diste, Tierra que palpita

hecha Palabra clara y manuscrita

en el libro de carne lacerada.

 

Amar y sólo amar es lo que dices.

Plantar la Paz sin hambre y con raíces

en la tierra querida y escuchada.

 

(Navidad - 1985. Tríptico de sombra y luz. Con el amor, es Navidad. Hallamos franciscanamente la poesía de las criaturas. Para ello hemos de abrir el corazón a Dios-Palabra. Hospedarle felices con el corazón y las manos como María y José)