Tierra de alguna forma, tierra brasa.
Tierra del corazón, tierra que mira.
Alivio de las furias de la ira.
Llama de hogar para salvar la casa.
Tu Palabra nos llena y nos rebasa.
Nos nutre, nos penetra, nos estira.
Destierra nuestra tierra de mentira
y nos hace de carne que no pasa.
Tu Palabra concluye el universo
y, dentro de nosotros, toda verso,
habla de estrellas, rosas y caminos.
Tu Palabra es tan rica y es tan pobre,
que alumbra nuestra piel, color de cobre,
con destellos humanos y divinos.
(Navidad - 1985. Tríptico de sombra y luz. Dios se hizo hombre para hablarse mejor al hombre. Para elevarle dándole ojos nuevos y noble corazón. Así es posible amar. Y la tierra se hace hospitalaria y expresiva)