16/9/23

EVA PECADORA

 



El paraíso, Eva, la alegría

fluye del árbol puro de la vida.

Se derrama la hoja verdecida

en frescor de esperanza sobre el día.

 

Es la mano de Dios, su cercanía

latiendo en cada ser. Ninguna herida

duele a la creación recién nacida

Cierto es el corazón y su armonía.

 

Es cierto el gozo, sí; pero la flecha

se enmascara de lúcida serpiente.

Palabras grises cruzan el celaje.

 

Un fulgor de soberbia arde la mecha.

Eva, diosa al revés, alza su frente

y de serpiente viste su paisaje.