27/9/23

ES DE NOCHE Y SEGOVIA ESTÁ CALLADA

 

 




Yo escucho su silencio y me estremezco

pensando en tu silencio, Dios, tan hondo

cuando juegas ausencia en la sangre.

 

Quienes somos pequeños y sentimos

frío en los huesos cuando Tú te callas,

¿cómo vivir, Señor, en tu silencio?

¿cómo encender el gozo de las flores

sin tu palabra en pétalos disuelta?

 

Tú te callas, Señor, y se envejece

el corazón del hombre,

impregna el desamparo sus entrañas

y se desmaya un niño.

 

¿Por qué Te callas, Dios, por qué nos dejas

en el invierno de la vida solos?

Tu silencio, Señor, es el misterio

que más duele a los niños. Tú dijiste

que, si no somos niños, no cabemos

en el hogar de tu Palabra. Rompe

tu mano de silencio y en la sangre

pronunciaremos Padre y viviremos.