Hospedarme en tu Seno
para vivir tu Vida íntimamente.
Estar en el silencio, en que me hablas
confidencias que alumbran mi existencia.
Recolectar, en soledad Contigo,
los profundos secretos de las cosas,
su mirada hacia Ti.
Sólo amarte, Señor. Sólo decirte,
libérrimo y feliz, que soy tan tuyo,
que he olvidado hasta el lastre de mi nombre.
Amar, ¡Amor!, amar, amar: quedarme
transubstanciado en el amor que nace
de tu Ser, que es amor y que es Origen.
