A SAN BERNARDO EN EL MONASTERIO DE SACRAMENIA
Estás aquí, Bernardo, tu figura
de nieve teologal nos acompaña.
Todavía se yergue la espadaña
que convoca al silencio de la altura.
Estás aquí, Bernardo, huella pura
de la plegaria monacal de España.
La sombra de la historia no te empaña
porque reza por ti la arquitectura.
Eres llama perenne, llama viva,
Sacramenia de luz contemplativa
invocando a la Estrella del consuelo.
Estás aquí. Tu corazón de nardo
sigue feliz volando, San Bernardo
hasta que el hombre recupere el vuelo.