25/11/20

POEMAS SOBRE EL HOMBRE

 FE AGRADECIDA

 

Gracias, Señor,

por esta sabiduría de creyente que me hace feliz.

Gracias, por haber pensado en mí creadoramente

cuando sólo era una posibilidad de existir.

Gracias. por haberme mirado con amor

haciendo realidad mi existencia.

 

Soy cálida huella de tu cariño.

Me cuidas, desde el comienzo de mi ser,

al abrigo de tus dones naturales.

Me comunicas tus secretos sobrenaturales con el mayor don:

la fe en tu Palabra.

Gracias, Señor. Te conozco, Te experimento

en la cercanía máxima de tu Encarnación.

 

Te llamas Jesús de Nazaret. Tu Nombre, tu Persona,

pronunciada por mis labios pobres, da sentido completo a mi vida.

Entiendo, Contigo y por Ti, el lenguaje de la naturaleza.

Me comunico, a través de la mirada y la palabra, con los

hombres, hijos tuyos y hermanos míos.

 

Tiene sentido el esfuerzo de mi trabajo para colaborar Contigo creando.

Me alimenta el calor de mi familia y de la sincera amistad.

Me recobras, en el abrazo de tu Misericordia, cuando

mis pasos se pierden fuera de Ti.

Me nutres Contigo mismo en el Pan Eucarístico

para fortalecer mi debilidad.

 

Gracias, Señor, porque eres

mi Camino,

mi Verdad y

mi Vida.

 

Me comprometo, en libertad feliz, a ser tuyo

como las flores son de la tierra que brotan.

Me arriesgo a construir Contigo la “Civilización del Amor”

Me seguiré inundando de Ti, DIOS, única Fuente

de todo crecimiento positivo.

 

Soy afirmación. Soy personalidad luminosa y cálida.

Soy, aunque no me comprendan, sembradura generosa de Esperanza.

Soy, Contigo y en Ti, resurrección final

que anticipa la ciudadanía del cielo.

 

Gracias, Señor, por el paraíso de la FE.

Gracias, por la misión que me has encomendado como discípulo tuyo:

ser sal de la tierra y luz del mundo

que conserva y clarifica los valores de la vida.

Gracias: SOY CRISTIANO.