SEÑOR, QUIERO SER TONTO
Tonto de luz sembrando la alegría.
Tonto que oculta la intención del cieno.
Tonto que cambia el filo del veneno
en brisa fresca de sabiduría.
Tonto de aceite ardiendo en Tu bujía.
Tonto que sube plácido y sereno
Tu camino de Manso Nazareno
hacia el Calvario redentor del día.
¿De qué me sirve ser ilustre rosa
de plástico encendido en vanidosa
mansión que miente su fugaz destino?
Yo quiero ser oculta violeta
que da perennidad a la secreta
sabiduría del Amor Divino.