LA PARROQUIA ES BELÉN
el Dios sencillo silenciosamente.
Nace en la Misa con ropaje blanco
de pan humilde para ser comida.
Nace en la paz del alma restaurada
en arrepentimiento penitente.
Nace en la luz de la palabra viva
alumbrando caminos de esperanza.
Nace en el signo de los Sacramentos
que alzan al hombre al cielo de la Gracia.
Nace en el niño de mirada limpia.
Nace en el joven de alma generosa.
Nace en los padres de sudores fértiles.
Nace en el fruto de la espiga anciana.
La Parroquia es Belén: hogar caliente
con amplias dimensiones de cariño.
se nota la presencia de la Virgen
cuidando al Hijo Niño en el Sagrario.
Se nota San José carpinteando
plegarias de silencio enamorado.
Se notan las miradas de los Santos
señalando a Jesús, Verdad y Vida.
La Parroquia es Belén. Venid, amigos,
nos convocan los Ángeles cantores
que rebosan el gozo de los cielos.
Hagámonos pastores que proclaman
la locura de Dios que se ha hecho Niño.
Vayamos tras la estrella prodigiosa
que pone Dios en nuestro cielo oscuro.
Ofrezcamos al Niño nuestros dones
de fe y amor vivido intensamente.
Perdámonos en Él hasta ser pobres
y poseer los cielos y la tierra.
La Parroquia es Belén. Y cada uno,
siendo parroquia viva, hace que nazca
el cariño de Dios entre los hombres.