29/12/21

ABRO SEÑOR MIS MANOS


 

Abro, Señor mis manos para darte

el calor de mi carne agradecida.

Esta arcilla que soy está encendida

para brizar tu cuerpo y hospedarte.

 

Tu claridad conmigo se comparte

y en tu mesa de amor pierdo mi vida.

Saldré ganando, Dios, en la partida:

Tú te cambias por mí, yo, por amarte.

 

Encenderé la nueva primavera,

hermano de los hombres y las cosas,

salvador del camino y de la fuente.

 

Te sembraré en mi sangre prisionera

y brotarán libérrimas mis rosas

para ser Navidad perpetuamente.